En qué consisten las penalizaciones de Google, y cómo salir de ellas

Imagen de Andrea Picaso
Una de las situaciones más desfavorables, definitivamente, para cualquier sitio es ser penalizados por Google. Esto traerá una caída significativa en nuestro tráfico orgánico, y, en consecuencia, en el alcance de nuestro sitio y nuestra marca. Pero, de todas las situaciones, por más negativas que nos parezcan en un principio, podremos sacar algo bueno si así nos lo proponemos. Te mostramos cómo salir airosos de una penalización de Google, y cómo mejorar sustancialmente nuestro sitio en el proceso.
En la mayoría de las penalizaciones, el webmaster no recibe una comunicación "oficial" de Google. Simplemente, verá su gráfico de tráfico desplomarse, y podrá confirmar la penalización cuando identifique esas palabras claves que antes rankeaban en puestos destacados, y que ahora aparecen perdidas lejos de los primeros lugares de las páginas de resultados.
Las causas de las penalizaciones suelen enmarcarse en dos grandes escenarios: contenidos duplicados y malos enlaces entrantes. La primera situación es la más sencilla de subsanar. Sólo queda identificar el texto duplicado y reemplazarlo por contenidos de calidad, que cumplan con las directivas para webmasters, en cuanto a densidad de palabras claves (evitar el stuffing), y calidad para los usuarios. Podemos usar herramientas como Copyscape, que nos dará rápidamente la lista de sitios que tienen los mismos textos que nosotros. En caso de que hayamos sido copiados, debemos solicitar a los webmasters que nos han plagiado que remuevan el contenido duplicado.
Pero en muchas ocasiones el contenido duplicado sucede sin que nos demos cuenta, por ejemplo conservando una versión vieja de nuestro sitio en el servidor, y permitiendo que Google lo indexe. De esa manera, tendremos el contenido duplicado en nuestra propia página. Para subsanar esto, el robots.txt es una excelente herramienta, que directamente le dirá a los bots que se abstengan de indexar los directorios señalados. Lo que resta es reconstruir el sitemap, enviárselo a Google a través de las herramientas para webmasters, y solicitar una reconsideración.

Los malos enlaces entrantes son un poco más trabajosos para solucionar. Deberemos realizar un exhaustivo análisis de los enlaces a nuestro sitio, y extraer las métricas más relevantes de cada sitio que nos linkea. Asimismo, es necesario ver "in situ" la página y dónde está colocado nuestro enlace. Si sospechamos que un enlace no es del todo saludable, podemos solicitar al webmaster que remueva el link a nuestro sitio, y en caso de no tener una respuesta favorable, usar la herramienta de "Disavow" de Google.
El análisis del perfil de enlaces nos dará una excelente oportunidad para mejorar los rankings de nuestro sitio, en especial si lo comparamos con los sitios que tienen las primeras posiciones en Google. ¿Qué enlaces tienen nuestros competidores que nosotros no? No conviene replicar textualmente el perfil de enlaces de otro sitio, pero sí podemos sacar datos interesantes de páginas de calidad que podrían incluir su enlace a nuestra página, beneficiándonos de su Pagerank y generando tráfico de referencia.

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