Primeras posiciones en Google, ¿cómo y para qué?

Imagen de Andrea Picaso
Nada más codiciado para un webmaster que lograr las primeras posiciones en Google, sin mayores cuestionamientos. Veremos, en la “cadena de mandos”, cuál es el objetivo de cada parte, si se condicen, y cómo llegar a un acuerdo que satisfaga a todos.

Para qué tener una página web

Cuando una empresa o un pequeño negocio o emprendimiento toma la decisión de instalar una página web, el objetivo es en el comienzo es muy claro: vender más, que las ganancias incrementen, y, de ser posible, minimizar el gasto fijo que supone tener un local o un despacho de venta. El primer paso lógico sería contratar a una agencia o un diseñador para que lleve a cabo esta tarea.
Inmediatamente, el ejecutivo de ventas tratará de explicarle al emprendedor lo beneficioso que será desarrollar un sitio web usando tal o cual tecnología, como podrá lograr una identidad visual, y otras cuestiones similares. Ya, en este primer acercamiento, vemos una discrepancia entre los objetivos de ambas partes, y este es un error profesional que se genera al no prestarle suficiente atención al cliente y escuchar qué es lo que verdaderamente está buscando.
En consecuencia, el pequeño emprendedor terminará con una bonita página web, agradable a la vista, es fácil navegabilidad, pero, muy probablemente ineficiente a la hora de llevar a cabo la acción primaria: vender más.

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Segundo paso: la frustración

Al cabo de un tiempo de ver que las ventas no progresan, el emprendedor busca la ayuda de un profesional en posicionamiento web, seguramente luego de mucho comparar costes y referencias de otros colegas.
Seguramente, el experto en seo le propondrá abarcar una amplia lista de palabras claves, tal vez sin que el emprendedor tenga mucha idea de cuál es la verdadera implicancia de tomar esta decisión. Confiando en la experiencia el experto en seo, esperará con ansiedad a ver sus ventas a través del canal online finalmente crecer.

Tercer paso: una nueva frustración

El tiempo pasará inexorablemente. El experto en seo, seguramente, se sentirá muy alentado por que el tráfico orgánico ha crecido. El cliente comprende que su modesta página ha pasado de tener una pequeña cantidad de visitantes diarios a ser una de las páginas más populares en su nicho, pero las ventas siguen sin crecer. ¿Quién está equivocado? Pues, ninguno de los dos, sólo que cada uno tiene objetivos diferentes. El experto en seo busca, a veces guiado por una especie de "piloto automático", incrementar las visitas, dando por descontado que eventualmente algunas de ellas se convertirán en ventas. El pobre emprendedor, habiendo ya ha pasado un tiempo considerable de que su página web esta online, sigue invirtiendo dinero en desarrollar un canal de ventas, sin llegar nunca a los resultados que buscaba desde el mismo inicio: vender.

Conclusión: hay que saber escuchar

La mayoría de las veces, los clientes no saben, ni tienen por qué saber, pues para eso contratan a un experto, en qué consiste el seo y el posicionamiento orgánico. Lo único a lo que genuinamente aspiran es a lograr cerrar un mayor número de ventas e incrementar sus ganancias. Si, desde un comienzo, el diseñador hubiera tenido en cuenta este pedido, mucho tiempo y dinero se hubiera ahorrado. El concepto básico al que intentamos llegar es que muchas veces, los profesionales encargados del desarrollo web no tienen la inteligencia de ver el panorama completo, y no son capaces de “ponerse en el lugar” de sus clientes, llevando todo ese conocimiento técnico que seguramente tienen, a un plano mucho más terrestre y concreto.