Tres claves para mejorar la experiencia del usuario

Imagen de Andrea Picaso
Una de las cuestiones más sensibles de todo desarrollo web es alcanzar un nivel de alta satisfacción en la experiencia del usuario. Queremos que nuestros usuarios concreten rápidamente y sin esfuerzos adicionales nuestra propuesta de acción. ¿La clave? Una experiencia del usuario sin fisuras.
Dicen que el sentido común es el menos común de los sentidos. Y cuando llegamos al punto de ponernos en el lugar de nuestros usuarios o lectores, este aparente sentido básico de hacer las cosas lo más sencillo posible parece estar totalmente ausente en muchos casos. Y eso puede convertirse en un golpe letal para la correcta capitalización de nuestra web.
Navegar por un web debería ser una experiencia sencilla, intuitiva. Estos son los aspectos fundamentales que deben ser considerados para lograr una experiencia de usuario fluida y efectiva:

1- Tener bien en claro el propósito. ¿Cuál, el nuestro o el del cliente? Por los general, los usuarios meditan mucho cualquier decisión de compra, tratando de alcanzar la mejor relación costo beneficio. Poner bien grande un botón de "Comprar" puede no ser la manera más rápida de vender. Ofrezca información. Sea claro de por qué su propuesta se diferencia de la de los competidores. Permita al usuario saber qué sucederá una vez que compre el producto, hasta donde llega el servicio de atención post-venta. Y, fundamentalmente, trata de ofrecer la descripción más completa sobre lo que está vendiendo, incluyendo un enlace al fabricante, si es que esta opción aplica a su propuesta.

2- Ser eficaz. La máxima es clara. No ponga lo que el usuario busca a dos clicks de distancia si lo puede poner a uno. La eficacia está medida, en esta instancia, entre el tiempo que pasa desde que el usuario inicia su consulta hasta que encuentra lo que está buscando. Ser eficaz también es brindar canales de comunicación en tiempo real: un chat online, o un simple número de teléfono suelen rendir mucho mejor fruto que un formulario de contacto o una dirección de email. Muchas veces es el contacto personalizado el que terminará inclinando la balanza hacia el lado del vendedor.

3- Ser simple: Claridad en el mensaje, y en el canal elegido para transmitirlo. Algunos detalles de diseño nos ayudarán enormemente en esta tarea: use una fuente clara, y un diseño despejado. Apiñar las imágenes y la información no suelen rendir los frutos deseados. En cambio, dosificarlas, ofrecer los datos y detalles en el momento justo son la mejor manera de convencer y demostrar las ventajas de lo que ofrecemos.

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